Coaching y sufrimiento

sufrimiento

Coaching y sufrimiento, Noviembre 2015

Hablamos de Coaching y sufrimiento, tras la semana pasada, tocar un tema tan emotivo como superar un duelo y desde una visión inspiradora, dando gracias a profesionales que facilitan la última etapa de vida de quién nos deja tras una larga y dolorosa enfermedad y  también a los que le acompañan, sus seres queridos, que viven y “sufren” su enfermedad y su marcha.

coaching y sufrimiento

Me sirve este artículo lleno de esperanza para introducir el de hoy, puesto que trataremos el tema del sufrimiento. Y precisamente con profesionales como los mencionados el pasado sábado,  el dolor del enfermo y de sus seres queridos se hace más ligero pues saben que se están poniendo todos los medios para que su convalecencia sea lo más placentera posible y por ello el sufrimiento es menor y hasta por momentos inexistente, pudiendo ser  reconfortante, estar a su lado, conscientes de que se encuentra en las mejores manos, tranquilo y en paz.

Qué te aporta el sufrimiento

Todo lo que te pasa en la vida, todo lo que haces, piensas y sientes tiene su razón de ser. Él…”todo pasa por algo”, puedes extenderlo a todo lo que piensas y sientes también es para algo” y añado: siempre para algo bueno, puesto que todos tenemos un proceso de evolución y ese proceso es fruto de nuestras elecciones. Eres tú quién elige qué quiere: hacer, pensar, sentir…

Y pensarás en estos momentos: pues yo no quiero sufrir y sufro, yo no quiero enfadarme y me enfado y así suma y sigue. Y esto es cierto, en parte.

“Uno de los beneficios más significativos del sufrimiento se encuentra en que genera un profundo respeto por la realidad”

Coaching y sufrimientoY me explico: te has parado a pensar cuándo surge el sufrimiento (o el enfado, la rabia, la frustración), en qué momento exacto, cuál ha sido el desencadenante. Normalmente no reflexionamos sobre estás cuestiones cuando la emoción nos invade y es tal su fuerza que llegamos a olvidar el para qué vino a nosotros y simplemente nos abandonamos a ella y nos convertimos en sus víctimas alimentándolas como a un bebe, “a pedir de boca” y creciendo cada vez más y más en nuestro interior. ¿Y para qué? para olvidar la realidad, para no enfrentarla, para no superar barreras, para no hacer, para no cambiar…

No podemos huir de nuestra realidad, ni manipularla. La realidad es la que es. Ahora sí; podemos cambiar nuestro enfoque, nuestra forma de verla y nuestra forma de afrontarla. Comprenderla y afrontarla, ese es el reto. Desde está visión cambiará nuestra realidad y nuestro eterno y dejaremos de sufrir. 

Por ejemplo, que todos moriremos, al menos nuestro cuerpo físico, es una realidad. Podemos sufrir, padecer y tener miedo por ello o podemos disfrutar del regalo de la vida, tal cual nos viene.

“Si bien la búsqueda del placer y la evasión del dolor forman parte de nuestra naturaleza, la cultura juega un papel fundamental en cómo nos enfrentamos al sufrimiento. Generalmente, en Occidente, rechazamos el sufrimiento. Lo vemos como una interrupción poco grata del viaje hacia la felicidad. Así que lo combatimos, lo reprimimos, lo medicamos o buscamos soluciones rápidas y fáciles para deshacernos de él. En algunas culturas, especialmente en la oriental, el sufrimiento se valora y se reconoce por el importante papel que juega en la vida de las personas, en el serpenteante camino hacia la gloria.”

El sufrimiento es una emoción interna y las emociones no son buenas, ni malas; son señales que nos indican qué hacer, qué nos invitan a la reflexión, a buscar dentro de nosotros la mejor opción, la mejor forma para salir fortalecidos de las situaciones.

No invitemos a las emociones a quedarse con nosotros de forma indefinida, averigüemos que nos quieren enseñar, saquemos nuestro propio aprendizaje y pasemos página, que la vida continúa con o sin nosotros. 

Coaching y sufrimiento

Aceptación

Viendo las bondades del sufrimiento, aceptémoslo.

Las emociones, los pensamientos, las sensaciones están ahí, nos acompañan en nuestro camino para facilitarnos nuestro proceso vital. Aceptémoslas como nos vienen y como llegan dejémoslas ir, una vez encontrada su razón de ser. 

“La primera de las cuatro nobles verdades de Buda es la verdad del sufrimiento, una verdad que se puede rechazar o aceptar como una parte inevitable de nuestra condición de humanos. Y cuando se aprende a aceptar, incluso a abrazar, las experiencias difíciles, el sufrimiento se con-vierte en una herramienta, en un instrumento para crecer.”

A lo que añado: una vez aceptes el sufrimiento, permanecerá menos tiempo, hará menos daño. Es lógico: se trata de una toma de conciencia. Con un ejemplo muy infantil es más fácil de entender: tienes 6 añitos y comienzas con la tabla de multiplicar, sufres porque te sientes frustrado, cuesta aprenderla, me regañan porque no me la se, porque no estudie lo suficiente,  porque mis compañeros se la saben y yo no, porque me castigan en casa… En el mismo momento en qué asumes el coste de saber la tabla, estudias y  una vez sabida, no se te olvidará; aceptas el esfuerzo que supone el estudiar y el beneficio que te aportará el adquirir nuevos conocimientos. Es decir:

El afrontar al aprendizaje de nuevos conocimientos, de nuevas experiencias en la vida, dejará de ser un sufrimiento para convertirse en un proceso de aprendizaje que con esfuerzo valdrá la pena superar porque la vida es maravillosa y es todo un reto. 

Cual es el papel del sufrimiento…

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